Quién soy · Quiero profundizar en tu historia

Una muerte cercana abrió una forma
de mirar que todavía me acompaña.

Desde entonces, la ausencia dejó de ser solamente aquello que faltaba. Comenzó a mostrarme lo que permanece, lo que cambia de lugar, lo que continúa en silencio dentro de un vínculo.

Las muertes modifican la manera de estar en el mundo.
Cambian la relación con el tiempo.
Con el cuerpo.
Con el amor.
Con las preguntas que una persona se anima a hacerse.

Durante años volví a esa experiencia desde distintos lugares: el duelo, el acompañamiento, la educación, la investigación y la comunidad.

Desde cada uno de esos espacios descubrí capas distintas de una misma pregunta.

¿Qué permanece cuando una presencia cambia de forma?

Algunas experiencias dividen la vida en un antes y un después. Llegan sin explicación. Abren preguntas que permanecen durante años.

Un umbral es el lugar donde algo cambia de estado. La muerte es ese límite. El duelo también. Un territorio extraño donde la vida sigue, pero ya no de la misma manera.

Desde allí aprendí algo que todavía orienta mi labor: hablar de la muerte es una forma de cuidar lo que sigue vivo.

¿Qué ausencia te enseñó a mirar de otra manera?